El ministro de Defensa británico, Gavin Williamson, anunció en las últimas horas una inversión de 48 millones de libras en un nuevo laboratorio contra las armas químicas tras el atentado con un agente nervioso contra un exespía ruso.

Williamson aseguró que «Rusia debería callarse, Rusia debería largarse», cuando se le preguntó por la eventual respuesta rusa a la expulsión de 23 diplomáticos ordenada por Londres el miércoles.

La inversión de estos 54 millones de euros, servirá para la creación de «un nuevo Centro de Defensa de Armas Químicas», manifestó Williamson en un discurso en el que anunció también que miles de militares británicos recibirán la vacuna contra el ántrax para estar en mejor disposición de responder a un ataque bioquímico.

Los anuncios del Mindefensa británico, se producen en plena escalada con Rusia por el ataque con Novichok (una arma química desarrollada por la antigua Unión Soviética) contra el excoronel ruso Serguéi Skripal y su hija, en el que un policía británico también resultó herido, aunque no de tanta gravedad.

«Tenemos expertos de talla mundial en el Laboratorio de Tecnología Científica de Defensa de Porton Down, y hoy quiero anunciar que fortaleceremos nuestro potencial invirtiendo 48 millones de libras» en el nuevo centro, agregó Williamson.

El químico usado en el atentado del 4 de marzo de Salisbury fue identificado por el gran laboratorio militar británico, no lejos de donde ocurrieron los hechos, y permitió establecer el vínculo con Rusia, que asegura no tener nada que ver con el crimen.