Una cuarentena de «chalecos amarillos» intentaron, sin éxito, entrar en el Fuerte de Brégançon, la residencia de verano de los presidentes franceses en la Costa Azul, sudeste de Francia, indicó un alcalde local.

«La gendarmería intervino para bloquear en la zona del caserío de Cabasson una cuarentena de chalecos amarillos que querían ir hacia el fuerte de Brégançon», en principio desocupado, explicó el alcalde de Bormes-les-Mimosas, François Arizzi.

Según Arizzi, que habló de una «acción simbólica», los «chalecos amarillos» volverán a intentar entrar en el Fuerte de Brégançon.