Las encuestas de opinión confirman y amplían la ventaja que el encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva obtendría, si pudiera disputar las elecciones presidenciales de octubre próximo en Brasil.

La última y la mayor medición, publicada por Datafolha en base a 8.433 entrevistas, otorga al líder de la izquierda un 39 % en intención de voto, frente a 30 % en junio.

En segundo lugar llegaría el diputado de ultraderecha Jair Bolsonaro con 19 % (17% en junio), mientras que ninguno de los otros once candidatos superaría la barrera del 10 % en esos comicios, previstos para el 7 de octubre.

En una segunda vuelta (prevista para el 28 de octubre), Lula, de 72 años, derrotaría a Bolsonaro por veinte puntos de ventaja (52% a 32%) y por un margen aún mayor a cualquiera de sus otros eventuales adversarios.

El estudio de Datafolha fue realizado el 20 y el 21 de agosto, y presenta un margen de error de dos puntos porcentuales.

Lula, que desde abril purga una pena de 12 años y un mes de cárcel por corrupción, verá su candidatura invalidada, en aplicación de la Ley de Ficha Limpia que determina que ningún condenado en segunda instancia pueda presentarse a una elección.