El presidente francés, Emmanuel Macron, recibe a los responsables de las principales organizaciones sindicales y patronales, así como a los presidentes de las cámaras parlamentarias y de otras instituciones para hablar de medidas que puedan calmar las protestas de los «chalecos amarillos».

El encuentro en el Palacio del Elíseo, que comenzó minutos después de las 10 a.m. (hora local), precede a los anuncios que Macron tiene previsto hacer en una intervención televisiva, con la que romperá más de una semana de mutismo durante la crisis más grave de sus 19 meses de mandato.

Macron está acompañado por varios miembros de su Gobierno, como su primer ministro, Édouard Philippe, y los titulares de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire; Trabajo, Muriel Pénicaud; Transición Ecológica, François de Rugy, o Transportes, Elisabeth Borne.

En la lista de invitados no figura ninguno de los que en los últimos días se han presentado como portavoces de los «chalecos amarillos». Siete de ellos, de la línea moderada, fueron recibidos el viernes pasado por el primer ministro.

La Confederación General del Trabajo (CGT, segunda central del país) advirtió en un comunicado de que aunque su secretario general, Philippe Martínez, acudió a la cita de esta mañana, «se niega a servir de coartada para anuncios presidenciales que nieguen una vez más las preocupaciones de los ciudadanos».

Entre las pistas que circulan sobre los anuncios que hará Macron, aparecen rebajas del impuesto sobre la renta, acelerar la prevista desaparición de la tasa por ocupar una vivienda, una prima de actividad para los trabajadores con remuneraciones más bajas o la exención de cargas en las horas extraordinarias.