Una sobredosis masiva fue registrada en la ciudad de New Haven, Connecticut, en los Estados Unidos, causada por el consumo de una poderosa droga conocida como K2, un tipo de marihuana sintética.

Los paramédicos y equipos de emergencia no daban abasto en un histórico parque cercano a la Universidad de Yale, donde decenas de personas tuvieron que ser atendidas y trasladadas a un hospital.

La DEA le confirmó que el estupefaciente fue mezclado con Fentanilo, un opioide que se adquiere de manera legal y es 50 veces más potente que la heroína.

El presidente Donald Trump, volvió a presionar para que se presente una demanda contra las farmacéuticas, por su responsabilidad en la adición de millones a estos analgésicos de prescripción médica.

Trump aseguró que: “Me gustaría que se inicie la demanda contra estas compañías que realmente están enviando opiáceos a un nivel que no debería estar pasando, son tan altamente adictivos, que la gente ingresa a un hospital con un brazo roto y salen como adictos a las drogas”.

La sobredosis se ha convertido en la causa más común de muerte violenta en Estados Unidos, por encima de los accidentes de tráfico o las armas.