La primera ministra británica, Theresa May, reafirmó este jueves su compromiso, con motivo del Día Internacional de la Mujer, de reformar la ley contra la violencia de género porque está decidida a «parar el sufrimiento».

Así lo manifestó May en una columna que publicó en el diario «The Guardian», donde afirmó que la nueva legislación británica sobre este asunto traerá «los cambios que se necesitan» para frenar la violencia machista.

Aunque reconoció que los juicios y condenas por este tipo de agresiones vienen incrementándose en los últimos tiempos, aún «no es suficiente».

«En 2016 y 2017, 82 mujeres y 13 hombres fueron asesinados en el Reino Unido a manos de su pareja», indicó la jefa del Ejecutivo, y añadió que «casi dos millones de personas, la mayoría de ellas mujeres, viven bajo abuso doméstico cada día».

La primera ministra conservadora prometió más ayudas a las familias afectadas, especialmente a aquellas con niños pequeños, y adelantó que destinará un presupuesto de 20 millones de libras (22 millones de euros) para construir refugios donde puedan instalarse las víctimas.

Al mismo tiempo aseguró que «hay que trabajar desde el principio para no tener que llegar a la situación de que las personas tengan que abandonar su casa».

«Tuve la suerte que crecer en un hogar cálido y amoroso. Es difícil para las personas que hemos tenidos vidas fáciles ponernos en los zapatos de aquellos que han sufrido abuso en sus casas; quiero que todo el mundo viva libre de esa amenaza, y que los niños crezcan en un lugar seguro, tal y como yo hice», afirmó May.

Además, subrayó que «no todos los abusos son necesariamente físicos», sino que existen otros muchos tipos como «el abuso verbal o la manipulación» que pueden llegar a «aislar y aterrorizar» a una persona.