Dos semanas después del tiroteo en que murieron 17 personas y en medio de fuertes operativos de seguridad, los estudiantes de la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas regresaron a clases.

Los más de 3.000 estudiantes de este colegio, ubicado en Parkland, volvieron a las aulas, donde el pasado 14 de febrero, en pleno día de San Valentín, un exalumno mató a 14 de sus compañeros y a tres profesores.

Los estudiantes llegaron sin mochilas ni libros para enfrentarse a una primera jornada escolar de horario reducido dedicada a sesiones de refuerzo emocional.

Decenas de padres, vecinos, alumnos y exalumnos de otras escuelas acompañaron a los sobrevivientes en medio de flores y carteles con los que adornaron el exterior de la institución, que ahora es custodiada por medio centenar de policías.

Algunos estudiantes se abstuvieron de regresar hasta que no se intensifiquen los controles a las armas. Otros alumnos proponen demoler el edificio número 12, donde Nikolas Cruz abrió fuego indiscriminadamente con un fusil de asalto.