Durante los próximos 180 días, en los cuales el Senado hará un juicio político a la presidenta Dilma Rousseff por el supuesto delito de déficit presupuestal del gobierno usando fondos de banco públicos, el abogado constitucionalista Michel Temer, fórmula vicepresidencial de la mandataria, gobernará el país brasileño como presidente interino.

Con una experiencia de tres décadas en el ejercicio político, tiempo durante el cual dirigió la Cámara Baja en tres oportunidades, presidió el partido del Movimiento Democrático Brasileño y ayudó a redactar la Constitución de 1988, el ahora encargado de la presidencia asumirá el reto de superar la crisis en la que se encuentra inmersa Brasil por cuenta del desempleo, la recesión económica y el déficit presupuestal del actual gobierno.

De su nuevo gabinete sorprende que el Presidente interino no tendrá ninguna mujer dentro de sus dirigentes, hecho que no sucede desde 1985. Entre los nuevos jefes de cartera confirmados se encuentran Henrique Meirelles como Ministro de Hacienda y el político socialdemócrata José Serra para Relaciones Exteriores. El primero presidió el Banco Central durante la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva mientras que Serra ejerció como ministro de Salud y de Planificación y fue candidato presidencial en 2002 y 2010.

En las primeras declaraciones emitidas por Temer se percibe una continuidad a las políticas de la presidenta Dilma Rousseff y la intención de sobreponerse a la crisis fortaleciendo las debilidades del actual gobierno. “Debemos ser sabios para no destruir lo anterior si es que no está mal, debemos admirar lo que funciones y mejorarlo, darle una mayor energía” dijo Temer.

Ante la decisión de la Cámara Alta de aprobar el “impeachment” contra la presidenta Rousseff, mandatarios de la región expresaron su reacción. Colombia a través de un comunicado de la Cancillería dijo que “en la actual coyuntura, Colombia confía en la preservación de la institucionalidad democrática y la estabilidad, fundamentos indispensables del Estado de derecho”. Las autoridades argentinas también confían “en que el desenlace de la situación consolide la solidez de la democracia brasileña” y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo un llamado a la “calma y al diálogo” en Brasil.

Por su parte, Venezuela expresó su rechazo por la medida y convocó a sus partidos, en cabeza del presidente Nicolás Maduro, para manifestar su apoyo a la presidenta Dilma Rousseff.

Estados Unidos también se expresó ante le hecho a través del vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, dejando en claro su “confianza en la capacidad del gobierno brasileño” para superar esta crisis.