La ciudad de Louisville anunció un acuerdo judicial por el que indemnizará con 12 millones de dólares a la familia de Breonna Taylor, una afroamericana de 26 años que murió el pasado 13 de marzo tras recibir disparos de la Policía.

El acuerdo, que es parte de una demanda por homicidio culposo, fue anunciado por el alcalde de esa ciudad durante una conferencia de prensa a la que asistieron familiares y abogados de la víctima.

Además, contempla reformas a los procedimientos policiales para prevenir futuras muertes, entre ellas que las órdenes de registro de viviendas sean aprobadas previamente por un comandante a cargo.

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El 13 de marzo, cuando los agentes entraron en el apartamento de Taylor para llevar a cabo una orden de registro en busca de estupefacientes, no tocaron o llamaron a la puerta antes de ingresar.

Lonita Baker, una de las abogadas de la familia de Taylor, señaló a los periodistas que un acuerdo financiero «no era negociable sin una reforma policial significativa«.

Baker aseguró que no cesarán en sus llamados para hacer responsables a los policías involucrados en la muerte de Taylor.

«Esto es solo el comienzo«, admitió, al afirmar que han terminado «la primera milla en una maratón«.

Ben Crump, también abogado de la familia de Taylor, dijo que esta puede tratarse de la «mayor cantidad que jamás se haya pagado a una persona negra» por un tiroteo policial y consideró que establece el «precedente» para otras mujeres afroamericanas.

Según Crump, también representa a «tantos otros nombres de personas negras que han sido asesinadas por la Policía en Estados Unidos«.

La muerte de George Floyd, el 25 de mayo, después de que un oficial blanco le presionara el cuello con su rodilla en medio de un operativo para arrestarlo se convirtió en el detonante de numerosas protestas que sacuden Estados Unidos.