Un vuelo de la aerolínea TezJet debió aterrizar de emergencia tras solo media hora de vuelo luego de que uno de sus cuatro motores explotara cuando se encontraba en el aire.

Desde su ventanilla, algunos de los 96 pasajeros que iban a bordo de la aeronave grabaron los restos de las partes dañadas colgando del ala.

El avión partió desde Bishkek, capital de Kirguistán, y se dirigía a Batken, al sur del país.

Tras la explosión, la nave debió regresar al Aeropuerto Internacional de Manas, la principal base aérea de Kirguistán desde donde despegó.

A pesar del suceso, los pilotos pudieron mantener el control y aterrizar sin contratiempos.

British Aerospace, la empresa que construyó este avión, modelo RJ-85, inició una investigación para esclarecer lo sucedido.