A los 83 años murió Charles Manson, uno de los criminales más sanguinarios de Estados Unidos, famoso por liderar, a finales de los años 60, una secta responsable de una ola de asesinatos salvajes en los barrios distinguidos de Los Ángeles.

El hombre fue condenado a muerte en 1971, pero la pena que fue luego conmutada por cadena perpetua.

“Murió de causas naturales el domingo a las 20H13” locales (02H13 GMT del lunes) en un hospital del condado de Kern, anunció en un breve comunicado la autoridad penitenciaria del estado.

Uno de los crímenes más recordados es el de la actriz Sharon Tate, entonces esposa del director Roman Polanski, quien fue asesinada cuando estaba embarazada de ocho meses y medio.

Debra Tate, la hermana de Sharon, declaró que había recibido una llamada de los responsables de la cárcel de California donde estaba detenido, anunciándole que Charles Manson, enfermo desde hacía tiempo, había fallecido.

Cae recordar que a finales de los años 1960, Manson ordenó a sus discípulos matar al azar a habitantes de barrios ricos y blancos de Los Ángeles, con la esperanza de desatar una guerra racial apocalíptica. 

La “familia” Manson cometió al menos nueve asesinatos. Pero fue la espiral de violencia de los días 9 y 10 de agosto de 1969, con sus siete muertos, lo que más marcó las conciencias.

REDACCIÓN INTERNET – CM&