Romell Broom, quien sobrevivió a una pena de muerte, hace más de 10 años tras el asesinato de una niña de 14 años, habría muerto por complicaciones debido al COVID-19.

A Broom de 64 años lo condenaron a muerte por los delitos de violación y asesinato de Tryna Middleton, a quien secuestró y apuñaló en 1984.

La fallida ejecución se habría presentado porque los verdugos no encontraban una vena en donde conectar las inyecciones letales, por lo que decidieron devolverlo a su celda en el corredor de la muerte.

En 2016 la Corte Suprema dio luz verde para que Broom fuera ejecutado “nuevamente”, pero sus abogados argumentaron que un segundo intento constituía un «castigo cruel e inusual”, lo cual está prohibido por la Constitución de los Estados Unidos.

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Tras la discusión, se determinó que el último intento no contaba, al no haberle administrado ninguna droga letal, lo cual hizo que se planteara otro intento de ejecución.

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La nueva fecha fue concertada para junio de este año, pero gracias a un indulto había sido pospuesta para 2022.