Tras una operación policial murió la persona sospechosa de estar relacionada con las cinco bombas que explosionaron este mes en Austin, Texas, en las que fallecieron dos personas.

El sospechoso murió al explotar un artefacto que llevaba en su vehículo cuando era perseguido por una carretera interestatal en la zona norte de la capital de Texas.

Austin fue sacudida por una serie de paquetes bomba que han explotado en los últimos días en la ciudad sin motivo aparente ni objetivos concretos.

Desde el 2 de marzo han explotado cinco paquetes, que han dejado dos muertos y media docena de heridos.

La Casa Blanca había afirmado que no existían «aparentes nexos con el terrorismo» al comentar la serie de artefactos que habían explotado en Austin.