Las muertes en Estados Unidos por el nuevo coronavirus superaron las 4.000 en el madrugada del miércoles, cifra que se duplicó en tres días, de acuerdo con el recuento que realiza la Universidad Johns Hopkins.

El número de fallecimientos ascendió a 4.076, contra 2.010 el sábado.

Más del 40% de la muertes se registraron en el estado de Nueva York, según el balance.

El martes, Estado Unidos había superado el número de muertos en China, donde surgió la epidemia en diciembre.

En tanto, el número de contagios llegó a 189.510.

Tras minimizar inicialmente el impacto del coronavirus, el presidente Donald Trump advirtió a los estadounidenses que las próximas «serán dos semanas muy, muy dolorosas».