En Estados Unidos, una mujer de 46 años que prefirió permanecer en el anonimato, afirmó que su expareja, un político de alto nivel del partido republicano, la hizo firmar un contrato para ser su esclava sexual.

El señalado en este nuevo escándalo es Benjamin Sparks, quien se desempeñó como portavoz y miembro de varias campañas presidenciales del Partido Republicano, incluida la de Mitt Romney en 2012.

Su expareja, de 46 años y cuya identidad prefirió no revelar, indicó al diario Las Vegas Review Journal que la pareja comenzó a salir en noviembre de 2017, cuando él la obligó a firmar un contrato de 5 páginas por el cual estaba obligada a arrodillarse, estar desnuda todo el tiempo, tener relaciones cuando él quisiera usando un collar; y mirar hacia abajo en su presencia.

El punto de quiebre fue cuando Sparks le solicitó que se tapara los ojos y tuviera relaciones con otros hombre enfrente de él.

Un informe de la Policía revela que el 28 de marzo la pareja se reunió para charlar pero dos horas más tarde el hombre llamó a emergencias y dijo que su compañera había tratado de suicidarse.

Cuando llegaron las autoridades, encontraron a la mujer con un hematoma en la mano y sin una uña. Sparks había huído.