Varios parajes de Europa resultaron cubiertos por un manto de nieve teñida de amarillo y naranja, asombrando a turistas y residentes que se deleitaron con este fenómeno natural.

Lo que parece una colonia humana en Marte es realmente Estosadok, un paraje ubicado en Sochi, al sur de Rusia, que habitualmente está cubierto de un blanco perpetuo pero que en los últimos días se tornó de amarillo y naranja cautivando a los visitantes. 

Las congeladas cumbres se cubrieron de estos colores luego de una nevada producida por un frente cargado de arena del desierto del Sahara, en el norte de África. 

Las partículas de polvo se condensaron en la atmósfera tras una tormenta de arena, provocando precipitaciones coloreadas, que en otras zonas de menos altura se manifestaron en forma de lluvia rojiza.

Meteorólogos rusos aseguraron que el fenómeno no representa ningún peligro y descartaron los rumores de que la pigmentación se deba a componentes químicos dañinos para la salud.