Un hombre de 71 años de edad, quien abusó sexualmente y dejó embarazada a su propia hija, estaría asechando a otra niña que vive donde cumple prisión domiciliaria.

El caso ha causado indignación en Tucumán, provincia de Argentina, donde el sujeto había sido condenado por acceder carnalmente a su hija cuando tenía 14 años.

Sin embargo, un juez le permitió volver a su casa debido a que su edad está en el grupo con riesgo de morir por coronavirus.

Ahora, desde su domicilio, estaría acosando a una niña de 12 años quien, según el informe de TN Noticias, no puede conciliar el sueño ni salir a dormir por miedo.

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Eliana, madre de la menor, afirmó que este hombre, llamado Gregorio Leiva, «está obsesionado» con su hija. Primero trató de acosarla verbalmente, pero ahora estaría tratando de acercarse.

Por eso, la mujer denunció a Leiva ante las autoridades y está pidiendo ayuda porque el acoso hacia su hija sería cada vez más grave.

Según Eliana, el abusador «hace fiestas y sale a la calle cuando quiere», obligando a su hija a encerrarse por miedo a ser agredida.

Gracias a la indignación en redes sociales, medios argentinos señalaron que una fiscal, enfocada en delitos de este tipo, ordenó medida de restricción de acercamiento y revocación de beneficio de prisión domiciliara para Leiva.