El estado de Nueva York confirmó este domingo su primer caso de la variante surafricana del coronavirus, que fue detectada por primera vez en Estados Unidos a finales de enero en dos personas residentes en Carolina del Sur y ya ha emergido en otros puntos del país.

En su comunicado diario sobre la evolución de la pandemia en Nueva York, que sigue reduciendo los contagios y hospitalizaciones, el gobernador Andrew Cuomo detalló que la variante ha sido identificada en un residente del condado de Nassau, pero no ofreció información sobre si el individuo había viajado.

Este caso se suma, además de los iniciales en Carolina del Sur, a otros dos detectados en el estado de Maryland a principios de febrero y a un último en el vecino estado de Connecticut hace una semana, en un residente que había estado hospitalizado en la ciudad de Nueva York.

Cuomo señaló que los indicadores invitan a seguir “abriendo” la economía pero advirtió que “con el descubrimiento de un caso de la variante surafricana en el estado, es más importante que nunca que los neoyorquinos sigan vigilantes, lleven mascarillas, se laven las manos y estén socialmente distanciados”.

La variante surafricana es altamente transmisible, según los expertos, y es la segunda variante conocida que se ha expandido ampliamente en el mundo, después de la descubierta en el Reino Unido, algo que preocupa a las autoridades ahora que las vacunaciones están en progreso.