La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) redujo de manera contundente sus previsiones de crecimiento de la demanda mundial de crudo en 2020, como consecuencia de la asociación entre la desaceleración económica y la propagación fuera de China de la epidemia COVID-19, de acuerdo a su informe mensual dado a conocer este miércoles.

Actualmente prevé un crecimiento de la demanda de 60.000 barriles por día (mb/d) y señala que «en vista de los últimos acontecimientos, los riesgos de deterioro superan a los indicadores positivos y dejan entrever amplias revisiones a la baja del crecimiento de la demanda».

La OPEP había pronosticado con anterioridad un aumento de la demanda en 990.000 barriles diarios (b/d).