El cardenal Angelo Becciu confesó que el Papa Francisco fue quién autorizó la realización del millonario operativo de rescate a la hermana Gloria Cecilia Narváez, monja colombiana que estuvo en cautiverio desde hace más de cuatro años en Malí.

Becciu, quien es el primer purpurado que comparece ante el tribunal penal de El Vaticano, le indicó al Francisco que la operación osciló el millón de euros, pese a que confesó cuestionar la autorización de esta cifra.

“Él aprobó. Debo decir que cada fase de esa operación fue aprobada por el Santo Padre, puntualizó Becciu, al cual el Papa le retiró sus derechos cardenalicios en septiembre de 2020 tras revelarse las irregularidades del caso.

Cecilia Marogna, otra de las acusadas a quien se le conoce como la “dama del cardenal”, medió entre la Santa Sede y la firma de inteligencia británica Inkerman Group, para aprobar los trámites de liberación. Marogna fue quien le propuso al Papa el servicio de inteligencia.

Gloria Narváez había sido secuestrada el 7 de febrero de 2017 por el ‘Frente de Liberación de Macina’, un grupo armado yihadista vinculado a la organización terrorista Al Qaeda, y fue puesta en libertad el 10 de octubre de 2021.

Tanto a Becciu como a Marogna se les acusa por malversación de fondos, abuso de funciones e inducción al perjurio de un testigo. Becciu es el primer cardenal entre 10 cadenales enjuicidados por corrupción.

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Becciu y su plan

Según France 24, el cardenal de 73 años se creó una cuenta especial para la operación, que se planeó en la Secretaría del Estado de Vaticano. Allí, Becciu señaló que los pagos se iban a hacer en unas cuentas indicadas por Cecilia Marogna.

En otro momento, el procesado dijo que Inkerman estableció contactos con el grupo yihadista que secuestro a Narváez, pero no especificó si se había acordado o pagado un rescate.

De ahí, la operación se catalogó como ‘secreta’ por cuestiones de privacidad; pues cualquier filtración mínima de los detalles del operativo hubiese despertado críticas a nivel internacional y pondría en riesgo la vida de misioneros y eclesiásticos, de acuerdo con Becciu.

Según explica The Guardian, las preocupaciones de Francisco en medio del plan de rescate nunca fueron en vano, puesto que se indica que el monto acordado por un rescate nunca se da a conocer. 

Por dicha razón, Francisco le había prohibido al cardenal Becciu hablar al respecto de la operación.