Durante una audiencia general celebrada en el Vaticano, el papa Francisco afirmó que ningún cura puede pedir dinero por oficiar una misa, aunque aclaró que las personas son libres de dar un donativo.

“Nada, no se debe pagar nada, ¿entendido?

La misa no se paga.

La misa es el sacrificio de Dios, que es gratuito. La redención es gratuita.

Si usted quiere hacer una donación,  hágala, pero no debe pagar. Es importante entender esto”, sostuvo.

Este llamado de atención se produce el mismo día en que el sumo pontífice anunció la canonización del arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980 mientras celebraba misa, quien es conocido como «El Santo de América».

Francisco también proclamará santo a Pablo VI, el primer pontífice en visitar Colombia, luego de que se le adjudicara un segundo milagro.