No deja de sorprender el Papa en su primera gira. Hoy justificó las protestas de Brasil frente a los empresarios y vistió un penacho de plumas como mitra.

A solo un día de que termine la visita del papa Francisco a Brasil, el sigue sorprendiendo a los fieles. La caravana con el papa móvil sin blindaje, lo llevó hasta el Teatro Metropolitano de Río de Janeiro y allí fue el protagonista de una verdadera obra de teatro.

Música, aplausos y al abrirse el telón apareció el sumo pontífice para dirigirse a los líderes políticos y empresariales.

“El futuro nos exige también una visión humanista de la economía y una política que logre cada vez más y mejor la participación de las personas y evite el elitismo y erradique la pobreza”, sostuvo el Papa.

Pero lo puesta en escena incluyó algo más, un penacho que fue entregado por las comunidades indígenas al Papa quien no dudó en ponérselo.

Con ovaciones y aplausos fue su presentación en el teatro, luego se trasladó a la Catedral para celebrar una misa, donde dio su respaldo a los jóvenes e invitó a reconquistar a los católicos que se fueron con los evangélicos.

Su gira de 7 días por Brasil termina con una misa ante los jóvenes que participaron en la Jornada Mundial de la Juventud.