El sumo pontífice apostó este viernes por la unidad y por colaborar con la Iglesia ortodoxa de Rumanía ante una «globalización uniformadora» y una «cultura del odio», caracterizada por el individualismo y el desarraigo moral.

En su primer día en Rumanía, el pontífice se reunió en privado con el patriarca Daniel y después hablaron ante el Sínodo Permanente de la Iglesia ortodoxa y los representantes del Vaticano.

Ante ellos, el papa defendió el acercamiento de posturas entre ambas iglesias tras «estos últimos años en que los caminos del mundo nos han conducido a rápidos cambios sociales y culturales».

«Son muchos los que se han beneficiado del desarrollo tecnológico y el bienestar económico, pero la mayoría de ellos han quedado inevitablemente excluidos», lamentó en el palacio del patriarcado ortodoxo en Bucarest.

En este sentido, Francisco alertó de que «una globalización uniformadora ha contribuido a desarraigar los valores de los pueblos, debilitando la ética y la vida en común, contaminada en tiempos recientes por una sensación generalizada de miedo y que, a menudo fomentada a propósito, lleva a actitudes de aislamiento y odio».

«Tenemos necesidad de ayudarnos para no rendirnos a las seducciones de una ‘cultura del odio’ e individualista que, tal vez no sea tan ideológica como en los tiempos de la persecución ateísta, pero es, sin embargo, más persuasiva e igual de materialista», advirtió.

El santo padre señaló que este fenómeno a menudo presenta «como una vía para el desarrollo lo que parece inmediato y decisivo, pero que en realidad solo es indiferente y superficial».

Publicidad

«La fragilidad de los vínculos, que termina aislando a las personas, afecta en particular a la célula fundamental de la sociedad, la familia, y nos pide el esfuerzo de salir e ir en ayuda de las dificultades de nuestros hermanos y hermanas, especialmente de los más jóvenes», señaló.

El papa argentino apostó por tender puentes con la Iglesia ortodoxa y defendió que su unidad se remonta a la época de los apóstoles, Pedro en el caso de Roma y Andrés entre los ortodoxos, pero también están unidos por el reciente pasado de persecución.

«Muchos hijos e hijas de este país, de diferentes iglesias y comunidades cristianas, han sufrido el viernes de persecución, han atravesado el sábado del silencio y han vivido el domingo del renacimiento ¡Cuántos mártires y confesores de la fe!», recordó.

Y añadió: «Su ejemplo está hoy ante nosotros y ante las nuevas generaciones que no han conocido aquellas dramáticas condiciones. Aquello por lo que sufrieron hasta el punto de ofrecer sus vidas, es demasiado valioso como para que sea olvidado o mancillado».

En este mensaje ecuménico el papa Francisco aludió a la histórica visita de Juan Pablo II a Rumanía hace veinte años, en 1999, la primera vez de un pontífice en ese país de Europa del Este y que marcó «una profecía», la del «tiempo de caminar juntos».

La visita de Jorge Bergoglio a Rumanía, que concluirá el domingo, se produce solo un mes después de la que realizó a Bulgaria y Macedonia del Norte, otros dos países de mayoría ortodoxa, muestra de su deseo de avanzar en la unidad de ambas iglesias, separadas desde el Gran Cisma del año 1054.

¿Por qué informarse con el Canal 1?

Recuerde que en el sistema informativo del Canal 1 puede encontrar temas de actualidad sobre las regiones, la política, la economía y los acontecimientos a nivel nacional e internacional.

Lea más noticias en el Canal 1