El papa Francisco pidió este domingo ante una plaza vacía en la basílica de San Pedro, en El Vaticano, valentía para enfrentar la pandemia de coronavirus, que ya se cobró la vida de 65.000 personas en el mundo, aunque una luz de esperanza surge en España.

El llamado del sumo pontífice en la misa de Domingo de Ramos llegó luego de que el presidente Donald Trump pidiera a los estadounidenses prepararse para una semana «horrible» y antes de un inusual discurso de la reina Isabel II que pedirá este domingo a los británicos asumir unidos el «desafío» de la pandemia.

«Mirad a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino son los que se dan a sí mismos para servir a los demás. Sentíos llamados a jugaros la vida. No tengáis miedo de gastarla por Dios y por los demás: ¡La ganaréis!», dijo el papa en una basílica vacia, salvo por un puñado de religiosos y religiosas, sentados cada uno en un banco.

Los implacables número de la enfermedad COVID-19 no dejan de aumentar: hasta este domingo había más de 1,2 millones de contagios en 190 países y 65.272 muertos desde que el virus apareció en China en diciembre.