El papa Francisco sostuvo una reunión en El Vaticano con los máximos responsables de la conferencia Episcopal de Estados Unidos y aceptó la renuncia de un obispo acusado de acoso sexual en dicho país.

Luego de que se conocieran miles de denuncias por presuntos casos de abuso sexual en Estados Unidos, el papa Francisco se reunió con líderes del episcopado de dicho país en una audiencia privada.

En el encuentro se trataron dos temas principales: el informe presentado por el fiscal general de Pensilvania que revela más de un millar de abusos a menores durante 70 años perpetrados por sacerdotes y la carta enviada por el exnuncio de Washington, Carlo María Viganò, quien solicitó la dimisión del papa por supuestamente conocer de los abusos cometidos por el cardenal Theodore McCarrick.

Tras el encuentro, la Conferencia Episcopal estadounidense le agradeció al papa por la atención recibida mediante una nota publicada en su página web.

Compartimos con el papa Francisco nuestra situación en los Estados Unidos: cómo el Cuerpo de Cristo es lacerado por el mal del abuso sexual. Escuchó profundamente desde el corazón

asegura la declaración.  

Asimismo, el sumo pontífice aceptó la renuncia del obispo estadounidense Michael J. Bransfield, acusado de abusos sexuales a menores en la diócesis de Filadelfia.