Este martes con 432 votos en contra y 202 a favor, el Parlamento del Reino Unido votó en contra del acuerdo sobre el “Brexit” que alcanzó la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, con la Unión Europea (UE).

Con esta importante decisión, ahora el Gobierno tiene tres días para presentar un plan alternativo.

Entre estas opciones podrían figurar negociar un acuerdo con la UE similar al que tiene actualmente Noruega, con acceso al mercado único pero sin ser miembro de la unión aduanera. Los dirigentes de la UE refirmaron el lunes, sin embargo, que el acuerdo actual no puede ser modificado.

El Banco de Inglaterra advirtió de que sumiría al país en una grave crisis económica, con disparada del desempleo y la inflación, desplome de la libra y el precio de la vivienda y casi 10% de reducción del PIB. Este escenario podría causar penuria de medicamentos, provocar atascos monstruosos en los puertos e impedir volar a las aerolíneas británicas.

El Partido Laborista, principal fuerza de oposición presentó una moción de censura contra el Gobierno destinada a precipitar la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas, aunque no precisó en qué momento.

La justicia europea dejó claro que hasta que no se haga efectiva su salida Londres puede, si lo desea, parar el Brexit de forma unilateral sin necesidad de la aprobación de los 27.

El Partido Laborista afirmó que apoyaría esta opción solo si no logra que se convoquen elecciones legislativas anticipadas.