A 10 días de que el presidente Nicolás Maduro convoque a votaciones para realizar una constituyente que buscará crear una nueva constitución, la oposición le sigue haciendo actos políticos masivos para impedirlo.

Después de la votación simbólica de más de 7 millones de venezolanos para impedir la jornada del 30 de julio, se activó la “hora cero” de un paro cívico de 24 horas que contrasta con las manifestaciones de los últimos tres meses.

El panorama en todo el país es de calles desiertas y barricadas en puntos clave. En distintas regiones se suspendió el servicio de transporte y el Metro de Caracas reportó pocos usuarios. El comercio está semi-bloqueado. Algunos comerciantes que se iban a unir a la jornada fueron amenazados por el gobierno con sanciones económicas si participaban en la huelga política.

Estas escenas del país desierto parecieran desmentir al vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela. Cabello llamó a la unión chavista para el próximo 30 de julio, mientras que la oposición cerró filas en torno a la paralización de Venezuela y a la abstención electoral.