Gerald O. Glenn, de 66 años, fundador y pastor de la New Deliverence Evangelic Church en Chesterfield, Virigina, murió el pasado sábado debido a complicaciones de salud producto del coronavirus.

Glenn había sido uno de los muchos religiosos que a lo largo y ancho de Estados Unidos han desafiado la restricción de “aglomeraciones no esenciales de más de 10 personas” que, según el New York Times, en el estado de Virginia fue adoptada desde el pasado 17 de marzo.

El diario estadounidense advierte que la respuesta de Glenn para desafiar esta norma siempre fue contundente: “a menos que esté en la cárcel o en el hospital, seguiré”.

Efectivamente así continúo y el 22 de marzo fue blanco de críticas debido a un sermón al que asistieron varias docenas de fieles. Dicho acto fue grabado y publicado en YouTube, pero posteriormente eliminado.

El 30 de marzo el gobernador de Virginia, Ralph S. Northam, dio la orden para la cuarentena en todo el estado.

El 4 de abril Marc-Gerie Crawley, hija del pastor, confirmó en la página de Facebook oficial de la iglesia que su madre, Marcietia Glenn (65 años), había dado positivo por coronavirus y que su padre Gerald se encontraba en el hospital con un respirador artificial.

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Estados Unidos tiene casi 600.000 casos confirmados de coronavirus de los cuales se han recuperado más de 44 mil y han fallecido 23.649 personas.

En el estado de Virginia hay casi 5.300 casos positivos, de los cuales 141 han sido fatales.