Las autoridades de Pekín instaron a sus residentes a no salir de la ciudad y ordenaron el cierre de todas sus escuelas de nuevo, para intentar contener un rebrote de coronavirus.

El ayuntamiento pidió a los residentes evitar los viajes «no esenciales», en tanto que quienes viven en zonas de «riesgo alto o medio» de infección tienen totalmente prohibido abandonar la ciudad.

«Cualquier persona que deba salir de Pekín deberá entregar un certificado que pruebe haber dado negativo en un test realizado en los últimos siete días», indicó Chen Bei, secretario general adjunto de la alcaldía de Pekín.

La comisión de educación local anunció el cierre de todas las escuelas, colegios y universidades, la mayoría de los cuales habían reabierto, y los alumnos retomarán sus cursos en línea.

La semana pasada se detectó un nuevo foco de coronavirus en Pekín y ya hay más de un centenar de casos registrados.

«La situación epidémica en la capital es extremadamente grave», dijo Xu Hejian, portavoz del ayuntamiento, que habló de «carrera contrarreloj» contra el coronavirus.

El ministro de Sanidad anunció el martes 27 nuevos enfermos en Pekín, lo que lleva a 106 el número total de casos registrados desde hace cinco días en la ciudad, donde hacía dos meses no había contagios.

El nuevo brote surgió en el mercado al por mayor de Xinfadi, en el sur de Pekín.