Pese al drama que viven aproximadamente 2000 niños inmigrantes que han sido separados de sus padres en la frontera entre Estados Unidos y México, el presidente Donald Trump redobló su apoyo a la política “Tolerancia cero”, que aplica su país a quienes llegan ilegalmente a la frontera.

Insistió en culpar a los demócratas a quienes acusó de pretender que la inmigración ilegal «infeste» al país, y de nuevo le pidió al Congreso cambiar las leyes.

Aclaró que la ley actual para responder a esta crisis solo da dos opciones; una es aceptar a todas las familias inmigrantes y menores que se presenten en la frontera y la otra es arrestar a los adultos por el delito federal de entradas ilegales; por lo que Trump exige una tercera opción.

“Lo que le estoy pidiendo al Congreso que haga es darnos una tercera opción que hemos estado solicitando desde el año pasado; la autoridad legal para detener y separar adecuadamente a las familias como una unidad. Tenemos que ser capaces de hacer esto. Esta es la única solución a la crisis fronteriza”, sostuvo el mandatario.

Las críticas hacía esta política, que separa a las familias para que los padres entren a cárceles federales y los menores queden en centros de detención a cargo del Departamento de Salud y Servicios Humanos, se intensificaron tras conocerse unos audios desgarradores de niños suplicando regresar con sus padres.

  • Niños: Papá, papá… ¡Ay, papá!
  • Agente fronterizo: ¡Ay! Tenemos una orquesta.
  • Niños: “Quiero ir con mi tía, por lo menos hasta que llegue mi papi”.
  • “¿Puedo llamar a mi tía para que después de comer me venga a recoger? Me sé el número de memoria”.

Las imágenes que le dan la vuelta al mundo, en donde los menores son retenidos en jaulas cercadas con mallas y se cubren del frio con láminas que usan como mantas, han provocado la concentración masiva de quienes protestan en contra de las separaciones familiares y exigen respetar los derechos de los inmigrantes.

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La secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, es la cara visible de esta iniciativa y a pesar de haber sido fuertemente criticada, defiende que la separación solo ocurre cuando no se puede determinar si hay una relación familiar entre el menor y el acompañante.

«Los niños no están siendo utilizados como un peón. Estamos tratando de protegerlos y es por eso que le pido al Congreso que actúe», aseguró Nielsen.

Trump también amenazó con retirar la ayuda internacional a aquellos países que reporten más cantidad de inmigrantes.

“En breve voy a autorizar que cuando los países nos maltraten enviando a su gente, no lo mejor de ellos, no vamos a dar más ayuda a esos países. ¿Por qué diablos deberíamos? ¿Por qué deberíamos?», agregó el líder norteamericano.

Los gobiernos de México y Guatemala, Unicef y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre otros, condenaron la drástica medida y pidieron parar esta práctica.