La decisión del Gobierno de Donald Trump, de postular a Mauricio Claver-Carone, actual asesor para la Seguridad Nacional en el hemisferio occidental de la Casa Blanca, para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, en reemplazo del colombiano Luis Alberto Moreno, quien lo preside desde 2.005, mereció hoy el rechazo de cinco exmandatarios de América Latina, quienes suscribieron un comunicado público al respecto.

“El nombramiento propuesto de un ciudadano norteamericano en el BID no anunciaría buenos tiempos para el futuro de la entidad, lo que nos lleva a expresar nuestra consternación por esta nueva agresión del gobierno de los Estados Unidos al sistema multilateral basado en reglas convenidas por los países miembros”, aseguran los expresidentes Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; Ricardo Lagos, de Chile; Julio María Sanguinetti, de Uruguay; Juan Manuel Santos, de Colombia, y Ernesto Zedillo, de México.

Mauricio Claver-Carone, es el actual director para asuntos de América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. También trabajó en el equipo de transición de la Tesorería y dirigía el Comité de Acción Política US-Cuba Democracy.

Mauricio Claver-Carone

Este es el texto completo del comunicado:

DECLARACIÓN DE EXPRESIDENTES LATINOAMERICANOS ANTE ANUNCIO DE ESTADOS UNIDOS SOBRE FUTURA PRESIDENCIA DEL BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

Ante el anuncio hecho por el gobierno de Estados Unidos de nominar para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a un candidato de ese país, deseamos manifestar nuestra profunda preocupación y desacuerdo con tal propuesta. Ella implica una ruptura de la norma no escrita, pero respetada desde su origen, por la cual el BID, por razones, entre otras, de eficiencia financiera, tendría su sede en Washington, pero a cambio siempre estaría conducido por un latinoamericano. Este fue el espíritu del compromiso del propio presidente Eisenhower en su discurso en las Naciones Unidas en agosto de 1958 cuando dijo: para que esta institución tenga éxito, la función de liderarla debe pertenecer a los países latinoamericanos.

Esta no es sólo una cuestión de alteración protocolar. Es un quiebre, con obvias derivaciones políticas, en el quehacer de uno de los instrumentos más eficaces para la convivencia hemisférica. El BID llevó adelante su tarea desde 1960 con diligencia y alta comprensión de las condiciones de la región y las diversidades en su desarrollo. Así lo han hecho sus distintos presidentes: el chileno Felipe Herrera (1960-1970), el mexicano Antonio Ortiz Mena (1970- 1988), el uruguayo Enrique Iglesias (1988-2005), y el colombiano Luis Alberto Moreno, del 2005 a la fecha. A su vez, siempre la vicepresidencia ha estado en manos de un ciudadano de Estados Unidos.

El nombramiento propuesto de un ciudadano norteamericano en el BID no anunciaría buenos tiempos para el futuro de la entidad, lo que nos lleva a expresar nuestra consternación por esta nueva agresión del gobierno de los Estados Unidos al sistema multilateral basado en reglas convenidas por los países miembros. Respetuosamente exhortamos a los otros socios del BID a oponerse a la acción emprendida por el gobierno de los Estados Unidos, recordando que se han planteado alternativas de la región en una decisión que reclama hacerse con ponderación y realismo. No es hora de complicar aún más el dificil episodio que América Latina y el Caribe enfrentan debido a la pandemia y sus gravísimas consecuencias económicas y sociales.

Con esta propuesta, se levanta otro muro en la forma de entender la relación de Estados Unidos con el resto del continente. Aún es tiempo de hacer ver, con argumentos y determinación, la alta inconveniencia de aceptar la imposición pretendida por el gobierno de los Estados Unidos.

Fernando Henrique
Cardoso Ricardo Lagos
Julio María Sanguinetti J
Juan Manuel Santos
Ernesto Zedillo