Miles de migrantes centroamericanos tratan de protegerse de las fuertes lluvias que golpean la ciudad fronteriza de Tijuana, luego de que los refugios en donde se encontraban se inundaran.

Las difíciles condiciones climáticas y la incertidumbre han obligado a una parte de los migrantes a regresar a sus países de origen, mientras que otros, ha iniciado una huelga de hambre con el fin de presionar al Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a que se les permita ingresar y recibir asilo en este país.

Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, solicitó al pentágono que prorrogue hasta finales de enero el despliegue de tropas en la frontera, con el fin de hacer frente a la actual amenaza que representa para Washington la presencia de miles de migrantes, cuya intención es solicitar asilo a Estados Unidos.