El Comité Contra la Tortura de las Naciones Unidas ha señalado en varios informes su preocupación por el uso de las pistolas eléctricas taser pues provocan un dolor intenso, constituyen una forma de tortura y en algunos casos pueden incluso causar la muerte como se ha puesto de manifiesto en casos recientes.

El organismo pide que se revisen las normas que regulan estos dispositivos para que sean utilizados únicamente en situaciones extremas. Señala además de los numerosos reportes del empleo de estás pistolas contra personas desarmadas.

El uso de este elemento está prohibido en la mayoría de países de la UE como en España, Alemania e Italia y en naciones como Reino Unido y Argentina el uso está restringido para las fuerzas públicas.