El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, promovió un nuevo tratamiento sin comprobación científica contra el COVID-19 a partir de tres tipos de té que consumen los indígenas de la Amazonía.

El mandatario dijo que durante un viaje oficial que realizó para la inauguración de un puente en el estado de Amazonas, uno de los más castigados por la pandemia, habló con “variosindígenas balaios y yanomami para conocer su situación frente al coronavirus.

Les pregunté si alguno había muerto y me dijeron que no, que ninguno había muerto en la comunidad de los balaios. “¿Y no murieron por qué? ¿Tomaron algo? Vamos allá, anoten ahí, según ellos, hay video de eso, tomaron té de carapanaúba, saracura o jambu“, expresó Bolsonaro.

 

 

Foto: AFP

 

No hay comprobación científica, pero tomaron eso“, añadió el jefe de Estado, un negacionista sobre la gravedad del COVID-19, para la que acostumbra a recomendar fármacos que se han mostrado ineficaces contra esa enfermedad, como la cloroquina y la ivermectina.

La carapanaúba es una especie de planta arbórea, cuya corteza es usada por los pueblos amazónicos para crear un té con supuestas propiedades antimaláricas y que también serviría para cicatrizar heridas e inflamaciones.

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La saracura y el jambu son otra dos plantas medicinales. A la primera se la conoce popularmente como la viagra de la Amazonía, mientras que a la segunda se le atribuyen propiedades analgésicas.

 

 

 

Puede ser coincidencia o no, puede haber algún principio activo en la raíz, no sé, pero debemos intentarlo. Hay un proverbio que dice que es peor tomar una mala decisión que una indecisión“, señaló Bolsonaro.

Puedes tomar un té de esto aquí y puedes curarte o también no curarte“, agregó el líder ultraderechista, quien animó al menos a probar el té con esas plantas por si funciona.

El presidente informó además que esas conversaciones con los indígenas las grabó en video y que brevemente las divulgará con “subtítulos en inglés“.

 

 

 

Incluso incentivó a la comisión parlamentaria que investiga estos días su gestión de la pandemia a convocar a esas comunidades indígenas para escuchar las supuestas bondades del té como tratamiento para el coronavirus, que ya ha matado en Brasil a cerca de 457.000 personas.

Brasil supera los 16,3 millones de contagios y es el segundo país del mundo con más muertes por COVID-19, después de Estados Unidos.