Gran indignación ha causado la actitud del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que en plena crisis del coronavirus y aunque Brasil es el país que registra el peor brote en toda Latinoamérica, decidió visitar una panadería sin ningún tipo de protección, donde consumió algunos productos, saludó con la mano e incluso se tomó selfies.

Una vez más la irresponsable actitud del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que insiste en subestimar la pandemia del coronavirus, causa una fuerte polémica.

Ignorando las recomendaciones de su propio Ministerio de Salud, que reitera el llamado a quedarse en casa para frenar la propagación del COVID-19, el mandatario salió a pasear por Brasilia, entró a una panadería, bebió un café, comió un bocadillo y tendió la mano a los trabajadores allí presentes con los que incluso se tomó selfies.

La acción que parece una burla cuando el brote en Brasil es el más grave de la región, fue publicada por el propio hijo del mandatario, Eduardo Bolsonaro, que también captó como varias personas se fueron aglomerando para verlo, algo muy mal visto estos días por el peligro que conlleva.

Pero algo que no mostró el video fue como muchos ciudadanos se molestaron con el comportamiento del ultraderechista que fue abucheado con un ‘¡Bolsonaro, váyase a casa!’ a golpe de cacelorazos.