Escudo de Éufrates, así se llama la operación que ordenó el presidente de Turquia, Recep Tayipp Erdogan, para que sus fuerzas militares ingresaran a Siria para apoyar los ataques contra el Estado Islámico.

Por la localidad de Al Rai en Yarábulus, punto de frontera entre Siria y Turquía entraron 20 tanques de guerra, cinco blindados de transporte de tropas, camiones y maquinaria pesada.

La decisión del presidente turco de desplegar su poder militar también busca frenar el avance de los kurdos, a quien Erdogan ha declarado su principal objetivo militar luego del fallido golpe de estado.

Paradójicamente los kurdos han sido los que han podido derrotar y sacar de ciudades sirias a los yihadistas.

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La intervención turca en Siria traspasó fronteras. En la ciudad de Colonia en Alemania, kurdos y simpatizantes se reunieron para expresar su rechazo a las políticas guerreristas de Erdogan.

Turquía espera unir fuerzas con Estados Unidos, Rusia y Siria para intentar quitarle más terreno a los yihadistas, mientras que las evacuaciones de civiles avanzan en varias ciudades sirias.