Un equipo de investigación en neurociencia de la Universidad de California, San Francisco realizó el primer implante de ‘marcapasos cerebral’ para tratar la depresión severa en una mujer. La paciente ha mostrado las primeras señales de mejoría.

Sarah de 36 años de edad, ha tenido depresión severa desde que era una niña, por lo cual, ha sido tratada con diferentes métodos psicológicos y psiquiátricos, sin embargo, su condición se ha resistido a estos.

 

Lea también: Pfizer pide a la FDA que autorice su vacuna para niños entre 5 y 11 años

 

De acuerdo con los investigadores, hasta un tercio de las personas con depresión no responden o se vuelven resistentes a los tratamientos. De esta manera, los científicos de la Universidad de California, San Francisco (UCSF) propusieron un implante de ‘marcapasos cerebral’, el cual fue desarrollado por ellos.

Aunque un implante en el cerebro pueda parecer aterrador, este tipo de estimulación ha tenido un paso exitoso en trastornos cerebrales para enfermedades como el Parkinson y la epilepsia; no obstante, la depresión es más complicada que estas afecciones y, por lo tanto, especialistas han tratado la estimulación cerebral profunda en regiones particulares del cerebro, y a pesar que han existido casos exitosos, en su mayoría son decepcionantes.

 

Lea más: El tanzano Abdulrazak Gurnah Premio Nobel de Literatura de 2021

 

Por ello, Sarah participó en un estudio de caso del equipo de la UCSF, el cual, consistía en investigar los métodos de estimulación cerebral con el propósito de poder aliviar los síntomas de depresión.

Una vez los científicos conocieron los tratamientos para la depresión, decidieron realizar un cambio significativo en este tipo de terapia, es decir, en lugar de aplicar el mismo tratamiento para todos los pacientes, los investigadores rastrearon manualmente dónde aparecía la depresión de Sarah en el cerebro.

 

Conozca más: Terremoto en Pakistán deja decenas de muertos y heridos

 

Así pues, los profesionales identificaron un biomarcador, es decir, un patrón específico de ondas cerebrales que no había sido detectado antes en el trastorno depresivo mayor y, con base en ello, lo usaron para personalizar el ‘marcapasos’ para que solo estimule cuándo se exprese el biomarcador.

Los científicos colocaron dos cables de electrodo, uno en el área del cerebro donde se ubicaba el biomarcador y el otro donde estaba el “circuito de depresión” de Sarah. De esta manera, el primer cable detectaría el biomarcador y el segundo produciría una pequeña cantidad de electricidad durante seis segundos en la región del cerebro.

 

Podría leer: Iván Cepeda denuncia que en bombardeo contra ELN en Chocó murieron cuatro menores

 

“La efectividad de esta terapia mostró que no sólo identificamos el circuito cerebral y el biomarcador correctos, sino que pudimos replicarlo en una fase posterior completamente diferente en el ensayo utilizando el dispositivo implantado”, indicó la primera autora, la psiquiatra de UCSF, Katherine Scangos.

“Este éxito en sí mismo es un avance increíble en nuestro conocimiento de la función cerebral que subyace a las enfermedades mentales”, agregó Scangos.

 

Quizás le interese: Gobierno expide decreto que reglamenta las 16 curules de paz

 

Aunque los resultados se demoraron, los investigadores resaltaron que este implante solo se ha logrado en una paciente, por lo que aún sería temprano asegurar si este tratamiento resulte ser óptimo para la depresión a futuro.

Tras este procedimiento, Sarah notó los cambios. “Estaba muy deprimida. No podía verme a mí misma y continuar si esto fuera todo lo que pudiera hacer, si nunca pudiera ir más allá. No era una vida que valiera la pena vivir”.

 

Le puede interesar: Detienen a profesora de teatro señalada de tener relaciones con estudiante de 14 años

 

“En los primeros meses, la disminución de la depresión fue tan abrupta que no estaba segura de sí duraría. Pero ha durado. Y me he dado cuenta de que el dispositivo realmente aumenta la terapia y el cuidado personal que he aprendido” sostuvo Sarah.

Los científicos identificaron que antes se realizaba una estimulación continua a intervalos preestablecidos y no cuando surge una actividad cerebral depresiva específica, por lo tanto, este tratamiento realizado en Sarah podría ser un cambio para que la técnica resulte más exitosa.

 

Mire también: Joven imprudente intentó atrapar un tiburón para luchar contra él frente a sus amigos

 

Los investigadores deberán encontrar la versión individual del biomarcador de Sarah para cada paciente y con ello, tratarlos de la misma manera. Por lo tanto, ya se encuentran inscribiendo más personas en el estudio para intentar encontrar marcadores depresivos “más personalizados” y asimismo, proporcionarles un “marcapasos personal”.

“Necesitamos observar cómo estos circuitos varían entre pacientes y repetir este trabajo varias veces. Y necesitamos ver si el biomarcador o circuito cerebral de un individuo cambia con el tiempo a medida que continúa el tratamiento”, indicó Scangos.

 

Mire más: Presidente de Perú anuncia la renuncia de todo su gabinete

 

Por su parte, uno de los científicos del equipo de UCSF, el investigador de psiquiatría Andrew Krystal aseguró que este estudio señala el camino “hacia un nuevo paradigma que se necesita desesperadamente en psiquiatría”.

“Hemos desarrollado un enfoque de medicina de precisión que ha manejado con éxito la depresión resistente al tratamiento de nuestra paciente al identificar y modular el circuito en su cerebro que está asociado de manera única con sus síntomas”, puntualizó Krystal.