El cardenal de Australia, Geroge Pell, quien hasta hace poco ocupaba el tercer puesto en la jerarquía católica, pasó su primer día en prisión y allí estará a la espera de que un tribunal anuncie su condena, tras ser hallado culpable de haber violado a dos menores de edad en 1996.  

La defensa había presentado una apelación que lo mantenía en libertad bajo fianza pero el recurso fue revocado.

Por su parte, el Vaticano, anunció que la Congregación para la Doctrina de la Fe se ocupará del caso una vez se conozca la sentencia y le prohibió ofrecer misas y acercarse a menores de edad.

El próximo 13 de marzo el tribunal de Melbourne anunciará la condena que tendrá que pagar el religioso, quien se enfrenta a una pena de entre 10 y 50 años de cárcel.