Las fuerzas de seguridad birmanas llevan varios días reprimiendo las manifestaciones contra el golpe militar. Las últimas información señalan que están incendiando varias viviendas en un ambiente de disparos y caos.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, acusó al ejército de Birmania de reprimir “brutalmente” a los manifestantes que protestan contra el golpe de Estado militar del 1 de febrero.

“En Birmania, los militares intentan anular los resultados de unas elecciones democráticas y reprimen brutalmente a los manifestantes pacíficos”, dijo Blinken en Tokio, en su primer viaje al extranjero.

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“Escuchamos disparos continuamente”, aseguró por su parte a la AFP un residente del municipio de Hlaing Tharyar, en el oeste de Rangún, uno de los bastiones de la oposición al golpe de estado militar.

“Muy poca gente sale a la calle” por miedo a ser detenida, algo que ha denunciado la Asociación de Asistencia a Presos Políticos (AAPP).

Foto: AFP

Los detenidos “no son autorizados a ver a sus familiares ni a sus representante legales, nadie sabe donde se encuentran detenidas muchas de esas personas”, afirmó la ONG, que denunció además “torturas físicas y mentales”.

Tras el inicio de los incendios, las fuerzas de seguridad se desplegaron en el municipio y mataron a balazos varias decenas de manifestantes.

El ejército instauró la ley marcial, provocando el éxodo de una parte de la población.

 

 

Hasta el momento, se registran más de 200 civiles muertos desde el golpe que derrocó al gobierno civil de Aung San Suu Kyi.

El domingo pasado fue el día más letal, con 74 manifestantes muertos a tiros, la mayoría en el municipio de Hlaing Tharyar.

Desaparecidos

Cientos de personas han desaparecido “ilegalmente” en Birmania desde el golpe de Estado “sin que las autoridades militares lo reconozcan”, dijo Ravina Shamdasani, una portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los DD. HH.

Shamdasani dice que “cada vez es más difícil confirmar la información, sobre todo con la imposición de la ley marcial en varios municipios”, ya que “las comunicaciones han sido bloqueadas por el Estado”.

“Sin embargo, hemos conseguido confirmar que al menos 149 personas han sido privadas de su vida de forma arbitraria desde el 1º de febrero”, con 11 personas asesinadas el lunes, 39 el domingo y 18 el sábado, dijo en una rueda de prensa de la ONU en Ginebra.

El balance de muertos aumentó considerablemente en los últimos tres días y la junta parece decidida a reprimir las protestas pese a las condenas internacionales.

 

 

“Al menos cinco personas han muerto bajo custodia en las últimas semanas, y los cuerpos de al menos dos víctimas mostraban signos de graves abusos físicos que indicaban que habían sido torturados“, añadió.

Las detenciones y encarcelamientos continúan en todo el país, con más de 2.084 personas “detenidas arbitrariamente” actualmente, según el Alto Comisionado.

Al menos 37 periodistas fueron arrestados, 19 de los cuales siguen detenidos arbitrariamente, según la misma fuente.

Sigue la resistencia

Este martes cientos de estudiantes de medicina participaron en Rangún en el funeral de uno de los fallecidos el domingo, Khant Nyar Hein, de 18 años.

Con batas blancas, hicieron el saludo de tres dedos frente a su féretro, en señal de resistencia, coreando “¡Nuestra revolución debe prevalecer!”.

“Mi corazón está roto. Necesitamos democracia (…) necesitamos libertad. Ayúdanos”, dijo su madre.

Foto: AFP

Frente a la violencia, los habitantes de Hlaing Tharyar, decidieron huir el martes, amontonando sus pertenencias y mascotas en camiones, tuk-tuks o en vehículos de dos ruedas.