El columnista Kevin Roose, del diario The New York Times, vendió uno de sus artículos en formato digital por 560.000 dólares, en el último episodio del furor que rodea a los “NFT”, artículos virtuales fuertemente codiciados por los coleccionistas.

El propio artículo estaba dedicado a la iniciativa del columnista, que pretendía poner a prueba el mercado y ampliar el alcance de las obras digitales vendidas bajo la etiqueta “NFT”.

¿Qué es el “NFT” o “non-fungible token” en inglés? Estos permiten asociar un certificado de autenticidad a cualquier objeto virtual, ya sea una imagen, una foto, una animación, un vídeo, una pieza musical y ahora un artículo de prensa.

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En teoría, este certificado es inviolable y no puede ser duplicado. Está diseñado con la tecnología denominada “blockchain”, que sirve de base a las criptomonedas como el bitcoin.

La “NFT”, que recién se hizo popular en los últimos seis meses, impulsó el mercado de las colecciones digitales, anteriormente considerado un nicho.

El 11 de marzo, una obra digital del artista estadounidense Beeple, titulada “Everydays: The First 5000 Days”, se vendió por 69,3 millones de dólares en Christie’s.

“¿Por qué un periodista no debería formar parte de la fiesta del NFT?”, decía el subtítulo del artículo de Kevin Roose, titulado “¡Compra esta columna en Blockchain!”, una empresa de criptomonedas.

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Tras 24 horas de subasta, un coleccionista que responde al nombre de Farzin y cuyo nombre de usuario es @3FMusic ganó con 350 ethereum, o ether, una de las principales criptodivisas, por valor de unos 560.000 dólares.

“Estoy mirando mi pantalla riéndome incontroladamente”, reaccionó en Twitter el columnista especialista en tecnología, minutos después de finalizar la venta.

¿Por qué pagaron tanto por el artículo digital de Roose?

El periodista, sorprendido, trató de comunicarse con el comprador para felicitarlo y saber sus razones. La persona se rehusó a que se dijera su nombre y, debido al carácter anónimo de estas transacciones, no hubo forma de identificarlo; pero le envió el siguiente mensaje a Kevin Roose en Twitter:

“Ya llevamos mucho tiempo participando en el arte y los medios de comunicación (…) Con orgullo, hemos decidido destinar suficientes fondos y recursos a la inversión en NFT como pioneros en esta industria”, fueron algunas de sus palabras.

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Jiannan Ouyang, excientífico de Facebook quien ahora es empresario de cadenas de blockchain —y otro coleccionista de NFT que trató de adquirir el artículo de Roose— le dijo que había decidido pujar por su columna por motivos “personales y profesionales”.

“Esta columna plasma las ideas que intercambiamos a diario sobre cómo la tecnología NFT reestructurará la industria de la publicidad y los medios de comunicación modernos”, explicó el comprador de los NFT.

Roose indicó que la recaudación de la venta, una vez deducido el 15% de comisión que recibe la plataforma de la Fundación en la que se celebraron las subastas, se destinaría a las organizaciones benéficas de The New York Times.

El lunes, el cofundador y consejero delegado de la red social Twitter, Jack Dorsey, vendió, como NFT, su primer tuit, por 2,9 millones de dólares.

El jueves, un retrato digital realizado por la famosa robot Sophia, con la colaboración del artista Andrea Bonaceto, fue adquirido por 688.000 dólares durante una subasta en la plataforma Nifty Gateway.