El exalcalde de Londres Boris Johnson, elegido nuevo líder del Partido Conservador y próximo primer ministro británico, es un político carismático, pero que genera tanta veneración como rechazo entre las filas «tories».

Era favorito para suceder a Theresa May en el cargo de premier británico y competía con el actual ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, en un proceso electoral que empezó en junio, tras el anuncio de dimisión de May por la crisis del Brexit, al no poder consensuar una salida de la Unión Europea. 

Fuerte crítico de las estructuras de la Unión Europea (UE), Johnson llega al poder con la promesa de cumplir con el Brexit  el próximo 31 de octubre, con o sin acuerdo, después de participar en una campaña interna en la que partió y terminó como favorito, al recibir 92.153 votos frente a los 46.656 de Hunt, con una participación electoral del 87,4 %.

AFP

Con su despeinado pelo rubio, el controvertido dirigente arrasó en la elección interna entre los diputados «tories» para el liderazgo, después de que se iniciara en junio este proceso por la dimisión de Theresa May como «premier» debido a la crisis del Brexit.

Johnson ha pedido firmeza en este proceso, que ha calificado como una apuesta «a todo o nada», lo que ha hecho temer que el Reino Unido se encamine hacia una retirada sin pacto del club europeo.

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Con fama de histriónico y un sentido del humor que hace reír hasta a sus más exacerbados enemigos, Johnson genera pasiones y odios a partes iguales, entre los que le ven como un político talentoso y capaz de reunir abrumadores apoyos entre el electorado, y los que lo consideran superficial e irresponsable.

Tras ser proclamado líder conservador, en un evento que tuvo lugar en el centro de conferencias «Queen Elizabeth II», frente al Parlamento de Westminster (Londres), Johnson agradeció el «servicio» dedicado por Theresa May a la agrupación y al Reino Unido.

En un apasionado pero muy breve discurso, aseguró que «unirá» al Reino Unido, al que le «dará energía» y un espíritu «de que podemos hacer» las cosas.

El cambio de primer ministro se producirá mañana cuando May acuda al palacio de Buckingham para presentar formalmente su dimisión a la reina Isabel II y comunicarle que su partido tiene un nuevo líder.

Después, el «premier» irá al palacio para celebrar la audiencia de rigor con la jefa de Estado, antes de trasladarse a la residencia de Downing Street para empezar a nombrar a sus ministros.

Algunos miembros del Ejecutivo de May ya adelantaron su intención de no servir bajo el mandato de Johnson, entre ellos el proeuropeo titular de Economía, Philip Hammond; el ministro de Justicia, David Gauke, y el responsable de Cooperación Internacional, Rory Stewart.

Alexander Boris de Pfeffel Johnson nació el 19 de junio de 1964 en Nueva York, pero su familia regresó poco después al Reino Unido.

Sus orígenes no son puramente británicos, ya que su bisabuelo por parte de padre fue un periodista llamado Ali Kemal que sirvió en el Gobierno de Ahmed Pasha, gran visir del Imperio Otomano.

Aunque se ha educado en los mejores colegios y tiene un acento inglés asociado a las clases privilegiadas, Johnson ha conseguido romper un poco esa imagen clasista para recibir el apoyo de los londinenses, que le mantuvieron como su alcalde entre 2008 y 2016.

AFP

¿Qué es el Brexit?

El Brexit es una abreviatura de las palabras inglesas Britain (Gran Bretaña) y exit (salida), que hace referencia al referendo en el que Reino Unido votó a favor de abandonar la Unión Europea (UE), sin embargo, pese a tres intentos no se ha podido negociar un acuerdo de salida.

Cabe recordar, que Reino Unido se sumó al bloque continental, actualmente conformado por 28 países, el 1 de enero de 1973, lo que implicaba la aceptación de las llamadas «cuatro libertades fundamentales»: la libre circulación de trabajadores, mercancías, servicios y capitales.

El principal argumento de la campaña a favor de la salida, fue que con el Brexit, los británicos iban a «recuperar el control» sobre sus propios asuntos, en particular sobre sus fronteras, lo que permitiría un mejor control de la migración.