Varios disparos se escucharon, este martes, al paso de la comitiva de la ministra del Interior de Chile, Izkia Siches, en su primera visita a la región de la Araucanía, donde se asientan comunidades mapuches, militarizada desde hace cuatro meses tras una serie de ataques incendiarios.

Siches, que asumió el viernes su cargo junto al gobierno del izquierdista Gabriel Boric, inició este martes junto a otros ministros una primera visita a la región de la Araucanía, con presencia de militares desde el 12 de octubre del año pasado luego que el expresidente Sebastián Piñera ordenó un Estado de Excepción tras una escalada de ataques incendiarios.

El fiscal de Alta Complejidad, César Schibar, informó que la comitiva tuvo que desviar su viaje cuando se desplazaba por un camino rural a la comunidad mapuche de Temucuicui, en la comuna de Ercilla, luego de que fuera dejado un vehículo en llamas para bloquear el acceso y se originaron los disparos al aire.

Siches viajaba por una zona donde han ocurrido varios ataques, para reunirse con el padre de Camilo Catrillanca, un indígena asesinado en 2018 por un policía que le disparó a la cabeza.

En las cercanías del lugar se encontró un cartel que decía: “Izkia Siches, mientras existan presos políticos mapuche, no habrá diálogo”.

La ministra confirmó por su parte el “corte de camino” y “algunos disparos al aire”.

“Debo confesar que lo único que yo identifiqué fue el choque de nuestro vehículo porque intentó retroceder, fue lo único que yo visualicé“, aseguró ante la prensa desde la región de la Araucanía.

“Entendemos que fue una medida de amedrentamiento y que no dispararon a los vehículos”, declaró de su lado el gobernador de la Araucanía, Luciano Rivas.

– Conflicto de larga data –

La visita forma parte de un nuevo enfoque con el que el gobierno de Boric busca afrontar uno de los temas más conflictivos de su flamante administración: la serie de ataques incendiarios que se registran en las regiones de la Araucanía y del BioBío, en el sur de Chile.

Allí se asienta gran parte de las comunidades indígenas mapuches que reivindican tierras que consideran suyas por derechos ancestrales y que hoy están en manos de empresas forestales.

Grupos radicales mapuches han reivindicado algunos de los atentados, pero también denuncian la presencia de grupos de autodefensa de las forestales y sabotajes por parte de la policía, así como de narcotraficantes.

Siches defendió su visita al lugar, al que señaló como “abandonado” por parte del Estado, y descartó que fuese un viaje improvisado.

Esta visita fue planificada antes del cambio de mando (de este viernes). Sabíamos, eso sí, de que podía existir algún riesgo”, aseguró la jefa de gabinete de Boric.

No obstante, Marcelo Catrillanca -padre de Camilo- aseguró que “la visita fue muy improvisada (…) No podemos decir que se hizo con tiempo”.

En este primer viaje a la región de la Araucanía, además de las víctimas de la violencia, la ministra tenía previsto reunirse con empresarios, transportistas, autoridades y líderes locales.

Con todos ellos busca implementar “una respuesta integral” a este conflicto, que el gobierno del conservador Piñera enfrentó con la militarización de la zona a través del decreto de un “Estado de Excepción”, que la administración de Boric se comprometió a retirar.

“Hemos conversado la importancia de tener una Comisión de Verdad, Justicia y Reparación para todas las víctimas”, enfatizó Siches.

La violencia ha escalado en los últimos años, con ataques incendiarios a predios privados y maquinaria forestal, al igual que asesinatos. Además, las confrontaciones sacaron a la luz la presencia del narcotráfico en la zona.

“Este gobierno va a poner todo lo que tiene sobre la mesa para buscar soluciones políticas, pero aquellas personas que creen que la vía violenta no nos va a permitir avanzar, incluyendo demandas hacia presos políticos mapuches, están muy equivocados”, aseguró Siches.

En paralelo, instó a aquellos “grupos de hoy día que creen que vinimos con más de lo mismo a este territorio” a conocer la nueva propuesta gubernamental.