‘Víctor’ regresó de sus vacaciones junto a su familia rumbo a Murcia (España), su ciudad natal, pero al llegar a su casa se encontró con una inaudita sorpresa: una familia desconocida había, presuntamente, invadido su casa.

El noticiero español The Mallorca Files documenta que ‘Víctor’ intentó abrir la puerta con la llave de su casa tras llegar del paseo, pero se percató de que esta no entraba en la cerradura. Luego, un vecino le contó que unas personas extrañas habían ocupado su inmueble; ahí fue cuando se dio cuenta de la sorprendente situación, y puso a su familia a salvo.

Acto seguido, ‘Víctor’ pidió la ayuda de dos amigos para desalojar a los intrusos con palos en mano. Según se aprecian en los videos compartidos, los hombre intenta en primer lugar entrar por la puerta principal que conduce a la casa, siendo este en vano.

Como alternativa, recurren a ingresar por el portón vehicular; allí se encontraron con al menos una docena de personas que departían en el lugar, según registraron los medios nacionales. ‘Víctor’ no dudó en expulsarlos rápidamente de su casa, no sin antes darles tiempo de recoger sus cosas.

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Beneficios para intrusos, perjuicios para propietarios

Después de resolver la situación, ‘Víctor’ explicó que desde hace más de media década ha lidiado una batalla jurídica contra los okupas, un movimiento social radical cuyos miembros promulgan la ocupación de viviendas o locales deshabitados, ​temporal o permanentemente.

“Primero, quiero disculparme por la situación en la que me vi envuelto al llegar. Yo he estado en un proceso, una desocupación de un inmueble que compró mi familia en 2017. Hemos conseguido desalojar a los okupas que estaban cuando se compró el inmueble este mismo año, en 2022. Por lo tanto sé que un proceso de desocupación legal en este país tiene una duración que por lo menos, en nuestro caso, fue de cinco años, cuenta el involucrado.

Periodistas locales también le cuestionaron a ‘Víctor’ una peculiar situación durante la escena: cuando causó el llanto de un pequeño que formaba parte de los invasores.

“Antes de que ese niño llorase, mi niña también lloró y si tiene que llorar alguien que sea el okupa y no el propietario. El okupa tiene todos los derechos y los propietarios ninguno”, dijo.

Pese al método al que recurrió para desalojar a los intrusos, ‘Víctor’ defendió su actuar:  “No es correcto como actuamos. Entrar intimidando. Los okupas al principio no se mostraron cooperativos, pero luego ya sí. Nosotros les dejamos recoger sus enseres, lo recogieron todo y salieron a pie”, justificó.