Hay estupor en Argentina por lo que habrían hecho unos padres con su propia hija, al parecer, en medio de una ritual satánico.

La bebé de dos años fue hallada con dos agujas clavas en el corazón y los pulmones, por lo que su madre y padrastro fueron arrestados bajo sospecha de haberla asesinado.

Una aguja que medía diez centímetros y que normalmente se usa para coser balones de fútbol le tocaba el corazón.

El nombre de la niña es Maia Vallejos, quien falleció en el hospital Quitilipi, a casi 700 millas de Buenos Aires, por una infección que afectó sus órganos vitales y provocó un paro cardíaco.

 

 

Según medios locales, Melisa Vallejos, la mamá de 20 años, y Elisandro Gómez, el padrastro de 19, intentaron escapar por temor a ser linchados, pero fueron capturados por la policía.

Hallazgos macabros

Las autoridades encontraron otra aguja en el cuerpo a la bebé, colocada un tiempo antes de la muerte de la bebé que le estaba afectando los pulmones. A ésta se le atribuye la sepsis que sufrió.

Tras los escalofriantes hallazgos en la autopsia, surgió la posibilidad de que el caso sea parte de un ritual satánico.

“Esta beba sufrió una situación dantesca. Fue muy agresivo lo que hicieron con ella”, aseguró Miguel Fonteina, procurador adjunto.

Mientras que el fiscal Cristian Arana confirmó la gravedad de las lesiones a medios locales como Crónica.

 

 

“Una (de las agujas) en el pulmonar derecho que había lesionado a la altura del pericardio y corazón, la otra aguja en el tórax, y presentaba un orificio compatible con la introducción de una aguja en el timo (cerca del pulmón y corazón) que presentaba pus”. explicó Arana.

Además, contó que la niña tenía a “sepsis generalizada, los riñones tenían pus, la zona pulmonar estaba muy inflamada y se produjo un paro cardiorespiratorio”.

Sobre el arresto de los sospechosos, el funcionario agregó que no quería hablar de su ubicación, porque la gente en Quitilipi está “indignada” y quieren salvaguardar su integridad.

 

 

La prensa ha señalado que la menor vivía con su madre y su padrastro en una casa en ruinas en el sitio de un aserradero de madera.

La madre de la niña, que se dice que está embarazada de cuatro meses de un nuevo hijo, solicitó a través de un abogado defensor que la pusieran bajo arresto domiciliario después de haber sido golpeada en prisión preventiva.