El golpe de Estados Unidos a Siria, luego del ataque químico contra sus opositores, podrá darse el 11 de septiembre, de acuerdo con los horarios de su aprobación en el Congreso norte-americano. Una semana le sirvió al presidente Obama para conseguir inclusive el apoyo de Irán, porque del apoyo exterior depende su popularidad interna.

Todos se preparan para la intervención militar en Siria. Los civiles siguen buscando refugio en Turquía y Jordania para salvar sus vidas. Estados Unidos ya cuenta con el apoyo de 11 países, el último en tomar la decisión fue Alemania.

Por su parte Siria busca, aparte de Rusia y China, más aliados. El régimen de Baschar Al Assad ha tenido acercamiento con el líder norcoreano Kim Jong Un y se asegura que preparan arsenal químico para contraatacar.

Barack Obama, mueve sus piezas rápidamente y trata de tener un acercamiento con los congresistas, pidiendo no cerrar sus ojos ante Siria. Todos sus esfuerzos aumentan ya que la reunión clave donde habrá debate y votación será el lunes 9 de septiembre. Y el Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, ha dicho que se está analizando la propuesta de los países árabes que quieren financiar la operación militar y que se tomará una decisión próximamente.

En el Mediterráneo la temperatura aumenta. Rusia con su poderío armamentístico ya tiene listos flotillas con barcos antidisturbios, destructores y misiles, Francia movió portaviones y Estados Unidos no se queda atrás y alista barcos de guerra, aviones y artillería.

Mientras llega el día de las decisiones y se pueda conocer la posible fecha del ataque, todas las piezas de este rompecabezas de guerra se siguen armando.