Rusia y Arabia Saudita trabajan en un histórico pacto, a largo plazo, que podría extender los controles sobre el suministro mundial de crudo por los principales exportadores durante muchos años.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, indicó que Riad y Moscú están considerando ampliar en gran medida una alianza a corto plazo sobre los límites al petróleo, que comenzó en enero de 2017.

Señaló que la idea es pasar de un acuerdo de año tras año, a otro que sea de 10 a 20 años, y que ya hay consenso sobre el panorama general pero todavía no sobre los detalles.

Arabia Saudita, que es el principal productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, reclutó a Rusia y a otros países no pertenecientes al ente para colaborar en la reducción de bombeo tras el desplome de los precios del petróleo, que cayeron desde 100 dólares por barril en 2014 a menos de 30 dólares en 2016.

Sin embargo, un acuerdo de 10 a 20 años entre ambos es algo que no tiene precedentes.