Rusia desarrollará nuevos misiles estratégicos si Estados Unidos cumple su anuncio de retirarse del tratado sobre armas nucleares de alcance intermedio (INF) y que este acuerdo de 1987 prohibía, según el presidente ruso, Vladimir Putin.

En su conferencia de prensa anual, Putin se refirió a la situación internacional y advirtió contra el «derrumbe del sistema internacional» de control de armas, tras el anuncio de Washington de su intención de retirarse del tratado nuclear INF.

“Se subestima posibilidad de una guerra nuclear, y esa tendencia está incluso creciendo”, afirmó el jefe de Estado ruso.

Asimismo, sostuvo que Rusia desarrollaría nuevos misiles si Estados Unidos abandona en efecto este acuerdo, que prohíbe la producción de misiles de un alcance de 500 a 5000 kilómetros.

En cambio el anuncio de Donald Trump de que retirará las tropas estadounidenses de Siria es «correcta», según el presidente ruso.

«Donald tiene razón. Estoy de acuerdo con él», declaró Putin. «Hemos dado golpes serios al EI (Estado Islámico) en Siria», agregó.

Por otra parte, denunció las presiones occidentales contra la «emergencia» y el «desarrollo» de Rusia, y prometió una nueva ola de crecimiento de su país hasta ubicarlo entre las cinco mayores economías del planeta.

Publicidad

Se trata de la 14ª conferencia de prensa anual de Putin desde su llegada al poder en el año 2000, y ésta se celebra en un contexto de malas relaciones ruso-estadounidenses y de crisis con Ucrania, donde el conflicto armado entre Kiev y los separatistas prorrusos dejó más de 10.000 muertos desde 2014. 

Interrogado sobre las sanciones occidentales contra Rusia, aplicadas desde 2014 tras la anexión de la península ucraniana de Crimea, Vladimir Putin afirmó que estas están vinculadas con «el aumento de la potencia de Rusia».

Las acusaciones occidentales de espionaje contra Rusia, en especial el envenenamiento en Reino Unido del exespía doble Sergueï Skripal, son pretextos para «frenar el desarrollo» del país, aseguró además el presidente ruso.

«El objetivo es simple: frenar el desarrollo de Rusia, considerado como un posible competidor», agregó.