Rusia probó con éxito su nuevo misil de alcance extralargo que hace parte del sistema de misiles antiaéreos S-400 Triumf que serán desplegado en Crimea tras la escalada bélica con Ucrania.

El Ejército ruso informó que el misil antiaéreo puede destruir objetivos a una distancia de 380 kilómetros y a una altura de hasta 30 kilómetros, lo que ha despertado la preocupación de Europa, que considera a la nueva arma como una amenaza a la seguridad del bloque.

Esto ocurre justo cuando aumenta la tensión entre Ucrania y Rusia, luego de que este último apresara tres barcos ucranianos en el estrecho de Kerch.