Rusia retiró hoy un modelo de ventilador respiratorio fabricado en el país después de que dos incendios.

Los hechos se presentaron en hospitales que usaron este sistema dejaron seis víctimas mortales, informó el Servicio Federal de Supervisión de la Atención Sanitaria.

Esta agencia gubernamental retiró del territorio ruso el aparato «Aventa-M» y sus accesorios fabricados después del 1 de abril.

Los ventiladores fueron empleados para tratar a pacientes de la COVID-19 en el hospital San Jorge de San Petersburgo y en un clínico de Moscú.

Publicidad

Una fuente policial citada por la agencia oficial TASS precisó que ambos siniestros fueron provocados por fallos en respiradores y que fueron fabricados por la empresa de equipos de precisión Ural.

En el caso del hospital moscovita, según la misma fuente, en el ventilador se produjo «un cortocircuito que provocó la inflamación del oxígeno».

Rusia envió respiradores «Aventa-M» a principios de abril dentro de un suministro más amplio de ayuda a EEUU, donde la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) dijo a la cadena CNBC.

En Rusia se han detectado hasta el día de hoy 242.271 casos de la COVID-19 tras un aumento de 10.028 nuevos contagios en las últimas 24 horas.

Los fallecidos ascienden a 2.212 en un país de 146 millones de habitantes, lo que le sitúa en segundo lugar del mundo en número de contagios, por detrás de EE. UU.