El caso de Sergei Skripal, el exespía ruso envenenado en Inglaterra, sigue causando polémica: aunque Moscú asegura que no tiene ninguna relación con el suceso, Reino Unido insiste en su participación.

Sergei Lavrov, ministro de asuntos exteriores ruso, aseguró que el Kremlin no está implicado en los hechos y denunció que el Gobierno británico se niega a darles las pruebas relacionas con este caso.

Entre tanto, Lavrov presentó una nota de protesta al embajador británico en Moscú, Laurie Bristow, por las acusaciones contra Rusia encabezadas por la primera ministra Británica, Theresa May, que señaló que es altamente probable que el Gobierno de Valdimir Putin esté detrás del intento de asesinato

El caso Skripal aún deja muchas interrogantes. De momento, él y su hija continúan en estado crítico… Y las relaciones entre ambos países cada día más deterioradas.